Restaurante Félix Chaqués en Valencia: alta cocina creativa en el corazón del Carmen
Descubrir un restaurante que te sorprenda de verdad no es tan fácil como parece, y por eso hoy me apetece especialmente hablarte de Félix Chaqués, uno de esos lugares que se quedan en la memoria. Situado en pleno barrio del Carmen, uno de los más emblemáticos y con más personalidad de Valencia, este restaurante es un claro ejemplo de cocina creativa, honesta y muy bien ejecutada.
Cenamos francamente bien, en un ambiente tranquilo y acogedor, con una atención impecable desde el primer momento. El propio Félix, alma mater del proyecto, salió a explicarnos cada plato del menú degustación con cercanía y pasión, algo que siempre suma y que demuestra que detrás de los fogones hay mucho más que técnica: hay ilusión y respeto por el producto. Sin duda, fue un auténtico descubrimiento gastronómico en Valencia.
Un restaurante con identidad en el barrio del Carmen
El local de Félix Chaqués encaja a la perfección con el espíritu del Carmen: discreto, elegante sin excesos y con una atmósfera íntima que invita a disfrutar de la experiencia sin prisas. La cocina se basa en producto de temporada, combinaciones originales y una clara intención de sorprender sin caer en artificios innecesarios. Aquí todo tiene sentido, desde el ritmo del menú hasta la presentación de cada plato.
Optamos por su menú degustación, con un precio de 73 € por persona, servicio de pan incluido, y la verdad es que la relación calidad-precio nos pareció más que correcta para el nivel de cocina y atención recibidos.
Menú degustación: plato a plato
Topinambur, alcachofa, mandarina, anchoa y helado de requesón
El menú comienza de forma muy sutil y elegante. El topinambur aporta untuosidad, la alcachofa ese punto vegetal tan mediterráneo, y la mandarina introduce un frescor cítrico que despierta el paladar. La anchoa equilibra con su toque salino y el helado de requesón redondea el plato con una suavidad sorprendente. Un inicio delicado y muy bien pensado.
Burrata, habitas, pesto de pistacho y rúcula, sepia, hígado de merluza y nabos encurtidos
Uno de los platos más complejos y, a la vez, más interesantes del menú. La cremosidad de la burrata contrasta con la textura de la sepia y la intensidad del hígado de merluza. El pesto de pistacho y rúcula aporta un matiz verde y aromático, mientras que los nabos encurtidos añaden acidez y equilibrio. Un plato lleno de matices.


Holandesa, cogollo asado, berberechos, zanahoria en escabeche cítrico y aire de berberechos
Aquí el juego de sabores marinos y vegetales es espectacular. El cogollo asado gana profundidad, la holandesa aporta untuosidad y los berberechos refuerzan el carácter salino. La zanahoria en escabeche cítrico refresca el conjunto y el aire de berberechos es un guiño técnico muy bien integrado.
Crema de calabaza, mejillón bouchot, calabaza asada, queso azul y cebolleta
Un plato reconfortante y muy equilibrado. La dulzura de la calabaza se combina de maravilla con el carácter del queso azul y el punto marino del mejillón bouchot. La cebolleta aporta frescura y limpia el paladar. Ideal como transición hacia platos más potentes.


Arroz de chirivía, gamba roja y sus cabezas, robellón y chips de chirivía
Para mí, uno de los platos estrella del menú. Un arroz meloso, lleno de sabor, donde la gamba roja y sus cabezas aportan intensidad y profundidad. La chirivía está presente en diferentes texturas, y el robellón suma ese toque de monte que tanto me gusta. Magnífico.
Rape, suquet de col negra, pesto de anacardo y ajo negro, acelga roja y col negra
Un plato principal muy bien ejecutado. El rape está en su punto, jugoso y sabroso, acompañado de un suquet elegante y lleno de matices. El pesto de anacardo y ajo negro aporta un fondo cremoso y ligeramente dulce, mientras que las verduras aportan equilibrio y color.


Fresón, kumquat, berro, helado de fresón y espuma de macadamia
El broche final es fresco, ligero y muy agradable. El fresón y el kumquat juegan con la acidez, el berro introduce un punto herbal sorprendente y el helado de fresón junto a la espuma de macadamia cierran el menú con elegancia y sin excesos de azúcar.

Conclusión y valoración final
La experiencia en el restaurante Félix Chaqués fue sobresaliente. Cocina creativa, producto bien tratado, un menú degustación coherente y una atención cercana y profesional, con el propio Félix explicando cada plato. Un restaurante muy recomendable si buscas una experiencia gastronómica diferente en el centro de Valencia.
Nota final: 8/10
Precio medio: 73 € por persona
Datos de interés
- Restaurante: Félix Chaqués
- Dirección: Carrer de Roteros, 16, Ciutat Vella, 46003 València, Valencia
- Teléfono: 611 67 77 57
- Web: https://felixchaques.com
Una propuesta gastronómica que merece la pena descubrir y repetir, ideal para quienes disfrutan de la buena cocina y de las experiencias bien pensadas. Como siempre, seguiremos explorando y contando sabores del mundo.

